domingo, 26 de octubre de 2008

Nuevo escenario del Cobre profundiza caída en términos de intercambio.-

Viernes 24 de octubre de 2008, 5:00 AM Finanzas
Expertos ANTICIPAN EFECTOS EN DÓLAR, INVERSIÓN Y DEMANDA

Tras los fuertes ajustes del precio del cobre, es un hecho que los términos de intercambio (TDI) -la relación entre los precios de las exportaciones y los de las importaciones- mostrarán una caída este año, la que se profundizaría en 2009.

La pregunta que se plantea entonces es ¿cuáles serán los efectos macroeconómicos que esta situación tendrá en el país?.

Los expertos anticipan varios: depreciación del peso, menor flujo de capitales -incluída una baja en la inversión extranjera- y demanda interna más acotada.



Las razones

Las cuentas externas de Chile se están comenzando a deteriorar rápidamente desde inicios de este año, producto del distinto comportamiento de los precios del petróleo y del cobre. Si bien ambos han tendido a moverse en la misma dirección, la intensidad ha sido diferente.

En el Informe de Política Monetaria (IPOM) de mayo, el Banco Central ya anticipaba una baja en los TDI este año, la primera desde 2001. En los primeros cuatro meses el crudo había aumentado en cerca de 70% -en relación al mismo período del año anterior-, mientras el metal rojo había incrementado su valor en 26%.

En el IPOM de septiembre se ratificó esta idea, afirmando que los TDI tendrán una baja de 5,9% este año y para 2009 se esperaba una caída aún mayor, de 7,2%. Esto, en un escenario de un precio del cobre de US$ 3,10 la libra y un petróleo en US$ 116 el barril.

Hoy los expertos privados han ajustado a la baja ambas proyecciones, pero el recorte en el caso del cobre es mayor (ahora se estima un US$ 2,20 la libra), lo que haría que la caída en los TDI sea aún mayor.

Consecuencias

El subgerente de Estudios de BanChile, Rodrigo Aravena, sostiene que “los efectos más importantes serán monetarios, pero luego se traspasarán a la economía real”.

En este sentido, el economista indica que el impacto más directo estará en el tipo de cambio “ya que esta situación va a afectar el saldo en la balanza comercial y de la cuenta corriente, con lo que se deteriora la posición de endeudamiento”, lo que hace que el flujo de capitales al país disminuya, incluída la inversión extranjera directa.

Además, al deteriorarse la cuenta corriente, las primas por riesgo son más altas, lo que reduce la concreción de proyectos, sostiene Aravena.

Por su parte, el economista jefe de Santander GBM, Pablo Correa, afirma que una caída en los TDI significa una pérdida en el nivel de ingresos.

“Básicamente esto redunda en menos demanda, menor capacidad de gasto. Aquí la caída ha sido de una magnitud lo suficientemente grande para no descartar que se puede tener un déficit fiscal”, señala.

En tanto, el economista del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), Tomás Flores, puntualiza que “la situación se hace nitida en la cuenta corriente, que es lo que uno ve para comprobar si hay o no un peligro de desequilibrio externo”.

El experto calcula que con un cobre a US$ 2 y un precio del crudo en US$ 55 el barril, el déficit de cuenta corriente de 2009 podría llegar a US$ 4.900 millones, lo que equivale a 3,2% del PIB. “Esa cifra es algo completamente financiable por el país”, indica Flores.

Sin embargo, puntualiza que si el cobre promedia US$ 1,5 la libra, el déficit alcanzaría unos US$ 11.760 millones, es decir, 7,6% del PIB. “Eso sería algo insostenible, lo que se traduciría en un salto del dólar insoportable para el Banco Central, lo que lo obligaría a subir la tasa, algo como lo que pasó en la crisis asiática”, asegura.

1 comentario:

Pyter Aguilera dijo...

Tras la disminución de la demanda del cobre - debido a que los paises que requieren de este material estan construyendo menos edificios, casas, derivados, se les suma a que las empresas ya no pueden adquirir tan fácilmente credito - se ve afectada la balanza comercial, en donde las exportaciones bajan y las importaciones de productos manufacturados aumentan, puede quedar un saldo negativo o más bien un déficit.
Entonces se recomienda tener un plan de costos y un plan para aumentar la producctividad, reconociendo tambien que el gasto fiscal no se reduce.
Estamos en evidencia del fin de los años dorados...